Pues eso.
Podría ser el hombre más cansado del mundo, el más enteco, haber perdido una pierna, un brazo, o la razón (o lo que sea), y aun así, lo que estaría claro sería que, si tu me lo pides, voy a buscarte al fin del mundo aunque solo sea para decirte "hola" o para recordarte lo guapa que te has levantado esta mañana.
Todo lo que parece insignificante, en ese momento del hola, será de lo más grande
ResponderEliminarOjalá no tengas que deshacer lo andado :)
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