viernes, 17 de junio de 2011

Los útlimos escalones del olvido.

Me siento identificado en su justa medida. Por varias razones.
Primero porque la gente habla del desamor como algo verídico y yo prefiero pensar que mienten, que, aquellos que insinúan que el amor se puede olvidar, son los mismos que aseguran que en otoño se caen las hojas. He visto árboles verdosos en pleno mes de octubre.
También he visto amores que siguen latiendo dentro del corazón sin importar cuánto tiempo haya pasado desde el último beso. Porque las hojas siempre acaban por salir de nuevo en los árboles, por eso, el amor siempre acaba volviendo a la mente cuando uno se acuerda de que en invierno hace demasiado frio como para no tener unos brazos que ofrezcan calor.

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